Durante las últimas décadas, la práctica de la ortodoncia ha experimentado transformaciones significativas, entre las cuales destaca la introducción de nuevas tecnologías que mejoran la eficiencia, la estética y la comodidad de la terapia para el paciente. En este contexto, los alineadores han surgido como una opción cada vez más popular en comparación con la aparatología fija convencional ya que son significativamente más estéticos e higiénicos, razón por la cual su demanda ha aumentado sobre todo en pacientes adultos. Sin embargo, a pesar de estas ventajas, existen limitaciones biomecánicas que afectan la precisión de los movimientos planificados.